domingo, 15 de enero de 2012

Fruto del deseo.

Te miro de reojo, para que tú no te des cuenta de que te estoy observando. Jugueteas con los bolis, hablas con el compañero, sonríes , gastas alguna broma... Tiempo muerto, me levanto, te beso, me sonríes, me dices que te mueres por mí ; me pongo nerviosa, sonrío, me miras y me vuelves a besar.¡RIING! La campana suena, vuelvo a la clase, te veo sentado en tu sitio, inmóvil y sonriente. Y como siempre, todo ha sido fruto de la imaginación.

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