Fruto del deseo.
Te miro de reojo, para que tú no te des cuenta de que te estoy observando. Jugueteas con los bolis, hablas con el compañero, sonríes , gastas alguna broma... Tiempo muerto, me levanto, te beso, me sonríes, me dices que te mueres por mí ; me pongo nerviosa, sonrío, me miras y me vuelves a besar.¡RIING! La campana suena, vuelvo a la clase, te veo sentado en tu sitio, inmóvil y sonriente. Y como siempre, todo ha sido fruto de la imaginación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario